Dicen que los bebés llegan con un pan bajo el brazo.

Pero la mamá preferiría un kit 8 horas de sueño.

Preferiría DORMIR. Eso seguro.

He buscado y esos kits no están a la venta.

Pero hay alternativas que pueden ayudar a convivir (en lo que a dormir se refiere) con el recién llegado.

Toma nota porque aunque no sean muy tiernos, ni rosa ni azul, estos regalos son muy útiles.

Regalos life changing.

O lo que es lo mismo: hay un antes y un después.

La mamá y el papá los agradecerán.

Si ya no hay silencio…

Pues que haya un ruido agradable.

Y no de cualquier color. Tiene que ser blanco.

¿Los ruidos tienen colores? Parece que sí.

Esta es una de esas cosas de las que no tienes ni idea hasta que hay un bebé cerca.

Máquina de sonido blanco

Si no se está quieto…

Otra lección por cortesía del nuevo:

¿Qué son las mioclonías neonatales benignas del sueño?

Como no veo manos levantadas, contesto yo (que lo acabo de mirar en internet):

“Sacudidas involuntarias y rítmicas de los músculos

que se producen mientras el bebé duerme”

No tienen ninguna importancia ni gravedad, pero pueden despertarle.

Y eso ya no mola…

Manta envolvente

Si no se puede estar a oscuras…

Tampoco hay que encender todas las luces de la casa.

Necesitamos luz para esas tareas nocturnas, pero una que no moleste.

Y que se maneje fácilmente que a esas horas estamos todos muy torpones.

 

Luz nocturna infantil

Si no se puede estar a cero grados…

Entendiéndose cero grados como “estamos tan agustito”…

Pues buscamos otra temperatura que ayude a conciliar el sueño.

En plan objetivo: ni lo que yo digo que soy friolera ni lo que tú quieres que estás siempre acalorá.

Lo que diga el huevo.

 

Termómetro digital para habitación

Dulces sueños…para tod@s