Con este post no pretendo fomentar ni la multitarea ni el estrés.

El rollo super woman ha hecho mucho daño.

Lo que pasa es que cuando llega el calor (y la alergia), me vuelvo vaga.

Todo me cuesta una barbaridad. Todo es cuesta arriba.

Y necesito ayuda.

Y quizás sepas de alguien en estas mismas circunstancias que también necesite un empujoncito.

La idea es que el tiempo nos cunda más para resolver rápido antes de que la pereza, la astenia o los ladrones de tiempo nos ganen la batalla.

Ahora está muy de moda esto de la productividad y aquí lo vamos a llevar al terreno de los regalos.

De todos los consejos y hábitos que ayudan a nuestra productividad me quedo con tres:

Organización

Hay muchas formas y métodos para combatir la falta de organización.

¿Has oído hablar del GTD? Getting things done.

Todo un clásico revisado para adaptarlo a las nuevas tecnologías.

La premisa del autor: si no lo tienes claro, te vas a liar.

“Solo cuando nuestras mentes piensan con claridad y nuestros pensamientos están organizados podemos desarrollar todo nuestro potencial.”

 

Si este manual no es suficiente y crees que hace falta ayuda profesional, puedes regalar JUSTO eso:

una experta en organización

Las hay especializadas en el orden de la casa…

 

en cómo trabajar desde casa, en la organización de las comidas,…

Piensa en qué área le hace más falta y regala este servicio como experiencia.

Sin duda lo son: prácticos y amenos.

Cuidarse

Otro pilar para fomentar la productividad es cuidarse.

Así de simple: dormir las horas necesarias, hacer ejercicio y comer sano.

Y así de difícil en muchas ocasiones. Por múltiples razones.

Quizás no está en tu mano “regalar” estos buenos hábitos y que permanezcan.

Pero si conoces las causas que están provocando esta falta de sueño, de ejercicio o la mala alimentación, quizás puedas ayudar.

Por ejemplo:

  • No duerme porque tiene un bebé… Aquí hay varias ideas de regalo.
  • No se anima con lo del ejercicio… Ideas para que le eches una mano
  • No consigue cambiar su forma de comer… Regalos que pueden ser el principio de un hábito saludable

Decir no

Este es genial. El más difícil.

Decir NO. Hasta aquí.

No a las interrupciones y a los abusos.

En casa, en el trabajo, a los amigos.

Se tarda en coger la práctica, años para perfeccionarla.

Pero una vez adquirida la capacidad, tu vida cambia (a mejor).

Y, ¿qué puedes hacer tú detallista para contribuir?

Taza, cartel para puerta, libro “El arte de decir no”, vinilo

Sentido del humor, siempre. Por favor.