Este post me ha rondado casi desde el principio.

Porque no es fácil. Lo fácil sale rápido.

Lo difícil se pospone. Y yo lo posponía.

Primero:

Se entiende lo de chungo, ¿verdad?

Me refiero a esos momentos en la vida en los que no se está en el mejor momento.

Concretando, yo quiero dedicar este post a los momentos en que falta la salud.

Porque digo yo:

Si tenemos detalles con gente que apreciamos cuando todo es alegría y buen rollo,

¿cómo no los vamos a tener cuando la cosa está jodida?

Me imagino que, cuando te has visto en una situación así, lo habrás pensado.

Pero quizás lo doloroso, impactante o desconocido del momento te ha paralizado.

¿Qué le puedo llevar?

“No quiero quedar de frívola,

que no piensen que traigo un regalo como si aquí no pasara nada,

qué corte, cuántas dudas,…”

 

En este caso, más que en ningún otro, queremos buscar

regalos llenos de amor, sensibilidad y buenos deseos.

Detalles que digan “estoy contigo”, “¿qué necesitas?”, “mucho ánimo”, … y mucho más…

Y como no quería meter la pata y sí ser muy respetuosa, pedí ayuda a personas que han pasado o están pasando por esta situación.

Mujeres como Sylvia y Eugenia que han contestado a mis preguntas abriéndome su corazón y sus recuerdos “chungos”.

Si digo gracias, igual me quedo pelín corta… ¡GRACIAS!

1. REGALA ESCUCHA Y COMPAÑÍA

Cada enferm@ es únic@ y vive su enfermedad a su manera.

Hay personas que la comparten sin complejos ni pudor, pero también hay personas que prefieren vivir la enfermedad y sus secuelas de puertas para adentro.

Escucha para entender cómo está viviendo este momento y poder darle, en la medida de tus posibilidades, ese detalle (material o no) que mejor se adapte a su experiencia.

Quizás solo quiera eso: que le escuches. O que le cuentes. Compañía.

2. REGALA AYUDA

Cada enfermedad, convalecencia o recuperación requiere de unos cuidados muy específicos.

La alimentación, si ya es fundamental para cualquiera de nosotras, mucho más en estos casos.

Pero no vale con regalar cestas gourmet sin conocimiento por muy eco, bio o sanas que sean (o parezcan).

Hay personas que deben cumplir restricciones severas y otras quieren llevar una dieta estricta basada en determinados alimentos.

Así que después de aplicar el punto 1 (ESCUCHAR), piensa: ¿Qué le puede venir bien?

  • Una COMPRA de esos productos difíciles de encontrar y caros.

  • Una CONSULTA con un especialista en el tema.

  • Un TUPPER con la comida que le apetece y no tiene tiempo o ganas de preparar.

Y siguiendo en esa línea, quizás esa persona necesite:

  • Sesiones de FISIO

  • Sesiones de ESTÉTICA

  • Sesiones de MINDFULNESS, YOGA, …

  • Talleres, conferencias o charlas (manualidades, temas de su interés para aprender o para distraerse)

3.REGALA CUIDADOS Y MIMOS

Cajas regalo Omimae

“Omimai” es el término japonés para visitar a alguien hospitalizado.

Eugenia puso su inicial al final, trabajo y mucha ilusión. Así nació este proyecto.

Porque ella ha pasado mucho tiempo en el hospital y sabe que allí te curan.

Pero al enfermo también hay que cuidarle, mimarle e ILUSIONARLE.

Eugenia es una mujer encantadora, alegre y le encanta bailar.

A mí me encantan sus cajas especialmente pensadas para estos momentos.

En su web encontrarás algunas sugerencias: desconectar, descubrir, despertar…

También pueden personalizarse

incluyendo siempre

productos muy cuidados, útiles y bonitos.

Omimae

Y llegados este punto solo quiero desearte MUCHA SALUD o la FUERZA necesaria para aprender a vivir cuando escasea.